¿Para qué sirve el coaching empresarial?

Los coachs se han puesto de moda. Bueno, realmente, ya hace años que están entre nosotros. El coaching, o lo que es lo mismo, el entrenamiento de la mente y de nuestro comportamiento, es el proceso de instrucción guiado por profesionales para conseguir un objetivo, para desarrollar una habilidad específica, o para enfrentarnos a los retos que se nos presentan en la vida de una forma racional y aprovechando nuestros recursos y habilidades personales. Hay coaching personal, político, deportivo, y por supuesto… coaching empresarial.

De hecho, los coachs se han convertido en una figura cada vez más importante en muchas grandes empresas, pero también entre pequeños emprendedores que desean aprender a enfrentarse a los desafíos que supone poner en marcha una pyme, con aspectos como la gestión del tiempo, o sobre cómo enfrentarse a los clientes. Todo ello con el objetivo de profundizar en nuestro propio conocimiento personal para aumentar nuestro rendimiento, ser más eficaces, gestionar nuestras emociones, equilibrar la vida personal y la profesional, ayudar a manejar adecuadamente situaciones conflictivas, y por consiguiente, mejorar nuestra calidad de vida.

Pero no nos confundamos. El coach no está para darnos soluciones a nuestros problemas. El buen coach nos ayudará a identificar los pasos a seguir para conseguir los objetivos marcados, especialmente en aquellos casos en los que sabemos a dónde queremos llegar, pero no sabemos cómo hacerlo. En este sentido, el coaching nos ayudará a profundizar en nuestra personalidad, explorando, evaluando y valorando las distintas alternativas y estrategias para construir finalmente un plan de acción asumible que nos ayude a conseguir nuestros anhelados objetivos.

Tras definir el plan de acción, lo ideal es evaluar semana a semana las acciones que se han puesto en marcha enmarcadas en este plan de acción, analizando también los resultados obtenidos para ver si vamos por el camino correcto para alcanzar nuestros objetivos, teniendo en cuenta que los cambios sobre la marcha siempre son positivos si nos ayudan a llegar a la meta. De esta manera, las personas que están sometidas al proceso de coaching verán como avazan, y cómo el proceso se transforma en algo positivo.

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