Saborea el jamón esta Navidad porque podría ser el último

¿Recuerdas aquellas Navidades en tu juventud en las que veíamos angulas en nuestras mesas? Con el paso de los años, las míticas angulas guipuzcoanas fueron dejando paso a las gulas, un sucedáneo comercial que tiene una textura y forma similar pero que quieras o no, no es lo mismo. Y es que las angulas escasean y las pocas que hay, se van a Asia. El jamón podría ser el próximo en seguir la misma ruta.

El jamón despierta pasiones allá por donde pasa y si hace una década era difícil encontrarlo por Asia, a día de hoy el jamón puede encontrarse en la mayoría de supermercados chinos. Durante la crisis, los productores españoles apostaron por la exportación a nuevos mercados como una nueva brecha para abrir negocio y afrontar la recesión económica occidental.

Mientras tanto, en estos años China ha ido creciendo de forma imparable, no solo en su tejido empresarial sino también en el aumento de poder adquisitivo de la población, lo que les hace más proclives a consumir productos exóticos y de lujo.

Sin embargo, en nuestro país tocará afrontar la cara más amarga: que la mayor demanda provoque una subida de precios en España. No hablamos de todos los jamones, por supuesto, sino de los ibéricos, (cuya producción es limitada y meticulosamente regulada), bellota y cebo.

Por el momento, una veintena de empresas españolas ya están autorizadas para vender en China, pero el país asiático está dispuesto a homologar a más empresas. Además, China no solo quiere limitarse a ser consumidor, por lo que también se ha puesto manos a la obra a aprender el oficio.  Por el momento, han empezado a importar carne fresca de cerdo ibérico para curarlo en tierras chinas. Pero el objetivo es claro: adaptar los procesos adecuados para curarlo con el punto justo de sal.

 

 

Post your thoughts


cuatro + = 12