Entrevistas de trabajo: cómo elegir al empleado perfecto

Hay un hecho innegable en la realidad de las pymes: qué rápido buscamos un trabajador cuando lo necesitamos y qué duro y largo se hace cuando hay que despedirlo. Y es que a veces las primeras impresiones engañan y los Currículums mucho más.

En todo caso y aunque lo que se enumere en el CV sea cierto (que debería serlo), una cosa es la teoría y otra es la práctica, o sea, la adaptación en un nuevo entorno laboral tanto en el sector como en la propia empresa y su visión del negocio.

En las grandes empresas hay un departamento de recursos humanos encargado de realizar esta tarea con éxito, pero si posees una pequeña empresa y no tienes mucha experiencia, este proceso de selección puede tornarse una odisea. A continuación, algunos consejos para acertar.

  • ¿Qué es lo que busco? Puede parecer una obviedad, pero es fundamental materializar por escrito lo que esperamos del trabajador, su área de conocimiento, actividades a desempeñar, incluso las cualidades que se presuponen para el puesto.
  • Mismos valores y cultura de empresa. El compromiso y la identificación es el sentimiento más deseable que puede tener un trabajador. Cuando alguien llega a un proceso de selección recomendado por un conocido, es más probable que esa persona intermedia haya realizado un filtro de idoneidad por lo que siempre será más sencillo. Sino, habrá que esforzarse por esbozar su forma de ver la vida y si esta encaja con la filosofía de la firma.
  • Ante la duda, busca ayuda. Puede que realices un cribado previo, pero en este proceso es vital que sea su jefe directo el que realice la entrevista para descubrir si hay afinidad. No tengas miedo de realizar más de un contacto, todos tenemos un mal día y es ideal que el candidato muestre su potencial en distintos entornos y con varias personas.
  • Valora la experiencia previa. Sí, es cierto que en el currículo podemos ver el historial laboral del trabajador de forma global, pero no sabemos cómo actuaría ante una situación concreta. Para ello, qué mejor que preguntar por experiencias previas de una forma global, de forma que el candidato sea capaz de desarrollar respuestas sobre lo que aportó en su trabajo anterior, cómo lidió con desencuentros laborales, qué metas desempeñaba…
  • Cada puesto requiere unas habilidades: puede que una persona extrovertida y simpática nos caiga bien y potencialmente podría ser un excelente comercial, pero si estás buscando un analista que se encargue de detalles, esa característica no debería ser relevante para su elección y sí que se trate de una persona minuciosa.

 

 

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