Cómo elegir la mejor habitación para trabajar en casa

Trabajar en casa es el sueño de muchos y la pesadilla de otros. Y es que aunque sobre el papel la perspectiva de trabajar en pijama en tus dominios suene idílico, muchos fracasan porque son incapaces de afrontar adecuadamente este reto y organizarse. Pero el teletrabajo es una realidad cada vez mas frecuente gracias a las nuevas tecnologías, así que si eres una de esos trabajadores, tendrás que ser capaz de gestionar cosas tan básicas como elegir la habitación que será tu oficina y aclimatarte a los cambios estacionales.

En general, los españoles no es que tengamos casas muy grandes, con lo cual encontrar la localización perfecta para desarrollar nuestra actividad puede convertirse en una misión imposible, sobretodo si no tenemos un despacho específico para tal fin. Así que tanto si tienes una habitación propia para ello, como si vas a destinar una zona de un cuarto o tienes un espacio multidisciplinar, queremos darte algunos consejos para que lleves a cabo tu trabajo con éxito.

– Es necesario que tengas un lugar fijo. Esto es la base de todo. No significa que vayamos a estar 365 días al año, pero sí la mayoría. Como cuando éramos estudiantes, nuestra cabeza asociará ese lugar a la concentración relativa a nuestro trabajo.

– Precisamente siguiendo el punto previo, es recomendable que en ese lugar no haya sofás ni camas, para que desconectemos al cambiar a la sala o al dormitorio. Asimismo, evitamos el riesgo de  tumbarnos en el sofá o en la cama, algo fatal para nuestros objetivos y para nuestra espalda.

– Despeja la zona. Es importante que tu espacio te guste y sea acogedor, pero tampoco lo llenes de distracciones. Colores claros, decoración minimalista y mobiliario funcional son las claves para trabajar a gusto.

– Si puedes elegir, mejor una zona luminosa. La luz solar mejora nuestro estado de ánimo, por lo que una estancia con ventanas puede ser la ideal. Eso sí, cuidado con las distracciones y los ruidos.

En tu oficina manda el silencio. Lo hemos explicado en el punto anterior,  lo óptimo es elegir una habitación tranquila y además avisar a tus familiares de tus horarios, para que te importunen lo menos posible.

– Aunque seas un espíritu libre, en tu oficina debe reinar el orden y la limpieza. Cuanto más desorden, menos concentración. Además, es poco higiénico y nada estético.

 

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