Control horario: ¿Se puede despedir a un trabajador por no fichar?

Llevamos casi medio año con la obligatoriedad de fichar para llevar un control horario, si bien no todos los trabajadores tienen que hacerlo.  Esta medida elaborada por el gobierno ha supuesto un reto a empresas de todos los tamaños, que se han visto en la obligación de implantar de la noche a la mañana un sistema de registro de jornada bajo el riesgo de ser sancionados.

Al reto técnico del control horario se le une que en muchos casos se trata de una medida proactiva, es decir, que son los propios trabajadores los que tienen que preocuparse de fichar. Ahora bien, malos entendidos, despistes o simplemente la falta de costumbre puede llevar a un trabajador a no fichar. Incluso el trabajador podría negarse. ¿Puede en este caso ser despedido?

Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de convenios colectivos no registran la obligación del trabajador de fichar, es muy difícil que se si alguien se niega a registrar su jornada, sea despedido y su despido sea considerado como procedente. De hecho, al no aparecer en el convenido, no sería ni una falta. Y es que la obligación de registrar el horario recae sobre la empresa.

Obviamente, cada caso es un mundo y no es lo mismo un despiste puntual o un malentendido que una acción deliberada y reiterada. Y es que dejar que el control horario recaiga sobre el empleado no es una buena idea, y menos si esta medida se ha implantado rápido y mal, simplemente para cumplir con la ley. Ya se sabe que hecha la ley, hecha la trampa.

Sea como fuere, vamos camino del año con esta medida en vigor, por lo que ya ha habido tiempo a acostumbrarse, mejorar los registros y plantearse nuevos sistemas. Porque además, es probable que tarde o temprano esta regulación alcance a todos convenios de todos los sectores.

Los retrasos en los pagos de facturas: una soga al cuello para autónomos y pymes

Aunque la ley es clara a la hora de determinar el tiempo máximo a la hora de abonar las facturas, la realidad es otra muy diferente. Así, de los 60 días que marca la teoría, el pago de facturas se puede demorar llegando incluso a una demora de medio año. Y ojo porque hay sorpresas: no son las pymes —  las más débiles en cuanto a capital y estructura financiera — las que más se retrasan abonando las facturas, sino que son las grandes empresas y la administración.

Estos datos llegan procedentes de un estudio elaborado por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad , donde se especifica que son las empresas del IBEX las peores pagadoras con un retraso de hasta 169 días, ¡tres veces más de lo que marca la ley! Y para más inri, este retraso no tiene visos de solucionarse sino mas bien todo lo contrario: las empresas grandes cada vez pagan más tarde.

Estos retrasos constituyen un drama para muchas empresas, que se ven sin liquidez para seguir operando, lo que en muchos casos les abocan a la extinción al carecer de margen de maniobra. Por otro lado, las empresas que se resisten a pagar a tiempo cuentan con la ventaja de disponer de financiación sin intereses a costa de dinero que no es suyo. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? Esta plataforma propone una normativa sancionadora para que esos 60 días estipulados por ley sean una realidad mediante multas.

Sorprende especialmente que sean las empresas del IBEX que sean las que pagan más tarde porque precisamente las instituciones de ese volumen de negocio cuentan con áreas financieras, marketing y RSE que elaboran planes de responsabilidad social corporativa orientados a influir positivamente en la sociedad bien sea a nivel social, ambiental o financiero. Asimismo, también son las que más certificaciones acreditan.

 

Cómo funciona la nueva regulación PSD2 para banca online y compras por internet

Desde el 14 de septiembre las clásicas tarjetas con códigos para completar compras online de los bancos han pasado a mejor vida. Y es que con la nueva regulación europea PSD2 sobre pagos digitales la seguridad de los usuarios mejorará, pero también hará que muchos potenciales compradores se lo piensen dos veces antes de dar el salto, dejando muchas compras en el tintero.

Así es la nueva regulación europea de pagos digitales

Al margen de suscripciones a servicios de streaming (Spotify, Netflix) o medios de transporte, el resto tendrán que pasar por el aro en aras de unas transacciones más seguras y que mejoren la competencia, por lo que a la larga, ganaremos todos.

Y es que a partir de ese día entra en vigor la PSD2. ¿Cómo cambiarán las transacciones? Hace unas semanas os adelantamos cómo afectaría a los comercios online, si bien estos días de entrada inminente hemos ido conociendo más detalles a la hora de ponerla en práctica.

Para empezar, los usuarios de servicios de banca online tendrán que identificarse por dos de las siguientes opciones para buena parte de las transacciones que realicen por internet: una contraseña, un dato personal del usuario como su teléfono móvil o un dato inherente al usuario, como su huella dactilar.

Este es uno de los principales problemas, ya que los reconocimientos de huellas o del iris no son tan comunes ni están tan avanzadas como implantarlas en las transacciones online. Una solución pasa por descartar la tercera y optar por el clásico envío de una contraseña mediante SMS.  En este caso, la adaptación será menor, si bien algunos usuarios estarán familiarizados con este procedimiento, pero conlleva necesariamente disponer de un smartphone.

Las próximas semanas van a ser claves, tanto para los bancos como proveedores de servicios como de los comercios online, que con toda seguridad verán un descenso acusado en sus transacciones. Por supuesto, los usuarios también tendrán su opinión a la larga de esta nueva directiva europea.

 

 

 

Irte de vacaciones mejora tu productividad

Desconectar nos ayuda a trabajar mejor, ser más eficientes y mejorar nuestra productividad. Aunque pueda parecer contradictorio, irse de vacaciones nos hace trabajar mejor. Así lo demuestran varios estudios en los que se constata que aquellos trabajadores que toman descansos y desconectan vuelven a su rutina laboral siendo más productivos.

Puede ser unos días en la playa, una escapada al monte o marcharnos al extranjero a conocer otra ciudad, romper con la rutina y el estrés del trabajo resulta ser a la larga mejor para los negocios. De acuerdo con un estudio elaborado por Sodexo, por cada 10 horas de vacaciones que disfruta un trabajador, su evaluación de rendimiento mejora en un 8%. Y es que los trabajadores más cansados son los que más errores cometen, viendo tanto su productividad como su motivación disminuida.

Es cuando sale a la palestra el término burn out o síndrome del trabajador quemado: un 63% de los trabajadores que lo sufren son más propensos a causar baja al menos un día por enfermedad y además, tienen 2,3 más posibilidades de valorar un cambio de trabajo.  Así que además de mejorar la productividad, tomarse unas vacaciones también fomenta que nos comprometamos más con la empresa en la que estamos. Incluso hay cifras: 40 horas de descanso motivan al personal a quedarse 8 meses en la empresa en la que trabajan.

Y es que para los trabajadores, las vacaciones sirven para recargar las pilas y buscar el equilibrio entre la vida profesional y la personal. Fruto del estrés es más fácil caer en una mala toma de decisiones, actitudes negativas, deterioro de la salud física y mental y obviamente, al agotamiento.

Eso sí, si nos vamos de vacaciones, lo ideal es hacerlo por completo: nada de contestar llamadas de trabajo, revisar el email y otras tareas en apariencia rápidas que tienen como consecuencia que no desconectemos del todo: un 39% de los trabajadores de vacaciones que siguen conectados estaban más estresados que aquellos que se olvidaban de todo.  En cuanto a edades, son los millennials los más afectados por esta costumbre de estar permanentemente conectados.

 

La lista de deberes de la empresa antes de irse de vacaciones

En pleno mes de agosto, las empresas se encuentran trabajando a medio gas gracias a las clásicas vacaciones de verano. En función del tamaño y tipo de empresa, puede que incluso cierre el toldo al completo durante algunos días pero, ¿qué tiene que hacer una empresa antes de marcharse de vacaciones?

Para afrontar este periodo vacacional con tranquilidad es necesario llevar a cabo previamente una serie de tareas, de modo que la rentrèe no resulte demasiado dura allá por septiembre.

  • Organiza y estructura las vacaciones. Sí, la mayoría queremos irnos de vacaciones en agosto, pero en ocasiones no es posible. En este sentido, es fundamental planificar con tiempo los días libres de cada trabajador y a qué parte de la empresa pertenece, de modo que no haya solapamientos dentro del mismo turno o área. ¿El objetivo? Que la empresa siempre disponga de recursos para ejecutar su actividad y los posibles imprevistos que puedan surgir.
  • Vete de vacaciones con los trámites fiscales y administrativos hechos: impuestos trimestrales, sociedades, depósito de cuentas…Asimismo es recomendable avisar a la Agencia Tributaria de nuestras vacaciones para que se pasen avisos o notificaciones de resoluciones, de modo que no corran plazos para alegaciones.
  • Ojo a la caja de pagos y cobros. Antes de irnos de vacaciones deberemos organizar la caja para que en ningún momento nos quedemos en situación de morosidad. En este sentido, dejaremos todo lo facturado listo para ser cobrado y atenderemos a los proveedores. Además, tras las vacaciones será necesario contar con un remanente para empezar de nuevo tras haber disminuido (o cesado) la actividad temporalmente.
  • Deja los negocios cerrados. A nivel estratégico, lo ideal es dejar todas las negociaciones sin cabos sueltos ni pendientes de un hilo, de modo que podamos descansar durante esos días sin tener que vivir pendientes del teléfono o el email. Importante: deja un aviso en tu teléfono y el correo electrónico notificando tu ausencia y, en caso de urgencia, que en este mensaje aparezca otra persona a la que recurrir.
  • Reformas en la oficina, reestructuración de plantilla, nuevas aventuras empresariales, traslados… las vacaciones son el momento perfecto para hacer cambios, pero han de realizarse durante ese periodo o antes, de modo que para la vuelta a la rutina la maquinaria esté engrasada y lista para funcionar.

 

 

Rebajas de verano: una oportunidad para el pequeño comercio

Estamos en julio: San Fermines, Tour de Francia y sí, las tradicionales rebajas de verano. Si tienes un pequeño o mediano comercio, esta época de rebajas puede resultar un revulsivo para tu negocio. Un periodo en el que muchos aprovechan sus horas libres para realizar sus compras y renovar el armario o redecorar la casa.

Ofreciendo descuentos en los bienes y servicios que ofertas no solo se logra un aumento de ventas, sino también una mejora de la reputación. Y es que cuando un cliente entra a la tienda, compre o no, nos ofrece una oportunidad de darnos a conocer como asesores.

Pero todo comienza atrayendo clientes a la tienda bajo el reclamo de esas rebajas, algo que debe realizarse de forma clara y multicanal: en el escaparate como se ha hecho tradicionalmente, pero también en redes sociales. En esta acción informativa es importante destacar la duración de estas rebajas y qué productos y/o servicios están de oferta, de modo que el cliente lo tenga claro. Y lo que es más importante: cuando se detallan los días que duran la promoción, es más fácil que las personas vayan lo antes posible para no perdérsela.

Otro aspecto positivo de las rebajas de verano es el aumento de la contratación. Ante la mayor afluencia de clientes son muchos los negocios y tiendas que han de contratar personal para seguir ofreciendo un servicio eficiente.

La consecuencia no se hace esperar: mejores precios y más visitas conllevan un aumento del número de ventas. A veces el anzuelo es un producto, pero la realidad es que cuando el cliente ya está en la tienda, es propenso a comprar lo que encuentre más interesante.

Gracias a las rebajas de verano también liberamos el espacio disponible en las instalaciones, lo que conlleva un espacio disponible para nuevos stock. La recomendación es clara: si quieres librarte de algo, haz un buen descuento y sitúalo en un lugar privilegiado de tu comercio.

La campaña de rebajas y descuentos es una gran oportunidad para todos: para que los clientes adquieran lo que desean al mejor precio y más ingresos, reputación, fidelización y la planificación de la próxima temporada para los comercios

 

 

Estas son las sanciones por detectar irregularidades en el registro de jornada

Tras la entrada en vigor del Real Decreto Ley del 8 de Marzo de 2019 de la obligatoriedad del registro de jornada, son numerosos los trabajadores, empresarios y en empresas en general los que se encuentran algo confusos a la hora de saber cómo llevarla a cabo, si existen exenciones al registro horario laboral y por supuesto, cuáles son las sanciones en caso de detectar irregularidades.

Aunque el ministerio de Trabajo ha llamado a la calma asegurando que especialmente en las primeras semanas habría cierto margen y flexibilidad, entendiendo la dimensión de la aplicación, la realidad es que las empresas – especialmente las más pequeñas y las medianas, ya que en estructuras más grandes ya existía en general cierta implantación del control horario – tienen que ponerse las pilas, porque las sanciones por irregularidades son importantes a nivel económico.

Las sanciones por irregularidades en el control horario de la jornada laboral

Hemos de tener en cuenta que las multas por irregularidades en el registro de jornada recaen sobre la empresa. No obstante, se trata de sanciones económicas que pueden ser significativas en función del tamaño de la empresa y su facturación.

  • Se considerarán como infracciones leves a aquellas como no informar de las condiciones laborales o no proporcionar los informes a los empleados relativos al control horario. Esta infracción leve se sanciona con multas que van de 60 a 625 euros.
  • Si la irregularidad se detecta en los horarios o en las horas extra, bien sea por no pagarlas o por no registrarlas, se considerará una infracción grave y se multará con importes que van de 626 euros hasta 6.250 euros.
  • También se tipifican las infracciones muy graves, de las que no se ha especificado demasiado más allá de aspectos como aumentar las horas extra de forma considerable sin cambios de contrato o a nivel anual, superar el máximo legal de 80 horas o no se hayan pagado. En estos casos, la multa superaría los 180.000 euros.

A estas sanciones actuales hemos de añadirles la retroactividad a partir de la entrada en vigor. Y es que si la empresa recibe una inspección con un informe desfavorable en los próximos años, la Seguridad Social podrá reclamar las cotizaciones no realizadas.

Trabajar sin contrato de trabajo: qué consecuencias y sanciones tiene

Hace unos días os contábamos de forma clara y resumida los tipos de contratos de trabajo que podemos encontrar. Sin embargo, por increíble que parezca, todavía nos encontramos casos de personas que están trabajando sin el contrato pertinente. ¿Cuáles son las consecuencias y sanciones de trabajar sin contrato?

Para empezar, la empresa se expone a que el día menos pensado acuda un inspector de trabajo a realizar una inspección. En esos casos, una de sus tareas es comprobar si los trabajadores están dados de alta ese día, y en caso de no ser así, levanta un acta y notifica a la empresa para que realice las alegaciones pertinentes.

A partir de ese momento, lo habitual es que la empresa proceda a dar de alta al trabajador, algo que por rápido que actúe, tendrá validez al día siguiente de ejecutarse, por lo que habrá una sanción.

Sanciones económicas y pérdida de ayudas para la empresa

En estos casos, la sanción recae en el empresario. Pero si el trabajador estuviera cobrando una prestación, también sería sancionado económicamente. Las penalizaciones están recogidas en el BOE, concretamente en el Real Decreto Legislativo 5/2000.

Para la empresa, estas sanciones económicas pueden ir en una horquilla que oscila entre los 3.126 euros a los 10.000 euros , una cantidad que dependerá de la evaluación del inspector de trabajo.

Además, el empresario tendrá que asumir las cuotas impagadas a la Seguridad social durante el tiempo que el trabajador ha estado trabajando en su empresa sin contrato.

Otra consecuencia importante es que la empresa se arriesga a perder ayudas y bonificaciones a las que estuviera beneficiándose en ese momento, pero también la imposibilidad de solicitarlas desde ese momento hasta pasados 2 años.

¿Y para el trabajador?

En el caso del trabajador, como ya hemos visto más arriba, podría ser sancionado si estuviera cobrando bonificaciones, en caso contrario, toda la responsabilidad recae sobre el empleador.

Pero también hay consecuencias. En caso de accidente o enfermedad, no estaremos protegidos por la Seguridad Social. Asimismo, tampoco se está cotizando para la jubilación o las prestaciones por desempleo.

Trabajar sin contrato es una asunto muy serio y perjudicial para todas las partes implicadas.

Esto es lo que pasará en 2019 con los falsos autónomos

Ya está aquí 2019 y con el nuevo año se han hecho efectivas algunas de las últimas propuestas del gobierno en materia fiscal. Y es que tras semanas debatiendo sobre el tema, el BOE del 29 de diciembre publicaba lo que sucedería con ellos y con las empresas que se valiesen de esta artimaña para usar sus servicios.  ¿Qué pasará si te pillan actuando como falso autónomo?

Pues menos de lo que parecía. La realidad de esta medida parece que va a ser más inocua de lo que prometía en un principio, ya que contratar a falsos autónomos va a salir muy barato a pesar de las sanciones anunciadas (de 3.000 a 10.000 euros por trabajador) por el gobierno hace unos días, una sangría para las empresas que realicen estas prácticas de hacerse efectiva. Recuerda: no es lo mismo un falso autónomo que un autónomo dependiente.

¿La razón?  No hay sanción estipulada por «contratar» a trabajadores haciendo que estos se den de alta como autónomos a pesar de tener una relación laboral clara y continuada en la que estos trabajadores actúenme bajo la organización de la empresa y sus políticas.

Esto es lo que dice el BOE:

Comunicar la baja en un régimen de la Seguridad Social de trabajadores por cuenta ajena pese a que continúen la misma actividad laboral o mantengan idéntica prestación de servicios, sirviéndose de un alta indebida en un régimen de trabajadores por cuenta propia. A estos efectos se considerará una infracción por cada uno de los trabajadores afectados

Es decir, que en caso de que se descubra a un falso autónomo, a la empresa se le reclamará que pague la diferencia de cotización en ese momento  y que regularice el contrato de forma inmediata. Como no funciona de forma retroactiva, el ahorro para la empresa hará que siga mereciendo la pena seguir con esta práctica. Es decir, que los falsos autónomos seguirán siendo rentables para las empresas.

9 trucos para sacar el máximo partido a las rebajas

Las rebajas de verano ya están aquí, un momento óptimo para comprar lo que necesitamos y ahorrar algo de dinero. Sin embargo, en muchas ocasiones nos acabamos despistando y compramos cosas que verdaderamente no nos hacían falta. Comprar por comprar es malgastar el dinero. Si no quieres equivocarte, te damos una serie de consejos para aprovechar las rebajas y sacarles el máximo partido.

  • ¿Qué necesitas? ¿Un traje? ¿Quizás un ordenador? Las rebajas se han ampliado tanto en fechas como en catálogo, encontrando ofertas que van más allá de la ropa y los complementos, llegando a incluir tecnología, hogar, ocio… Es una buena idea anotar lo que nos hace falta: esa lavadora que comienza a fallar, el móvil que cada vez tenemos que cargarlo antes. Incluso los básicos: a nadie le viene mal una camisa blanca o unos zapatos de calidad.
  • Ponte un límite: las rebajas son para ahorrar dinero, lo que significa que o bien podemos comprar lo que necesitamos a un precio menor o ir a por algo de más calidad que ahora tiene un coste asumible. Sea como sea, no te salgas del presupuesto
  • Mejor paga en metálico. El dinero en efectivo nos ayuda a ver lo que nos estamos gastando. Con la tarjeta es muy fácil olvidarse y no ser consciente
  • No vayas a comprar con prisas: si sabes lo que necesitas, es mejor ir cuando haya poca gente y tengas tiempo para mirar bien.
  • Fundamental: comprueba los precios antes y después. Algunos comercios tienen la curiosa costumbre de inflar sus precios antes de rebajarlos o de ofrecer una rebaja que en realidad no es tal. La OCU informa que por ley ambos precios deben aparecer en la etiqueta.
  • Guarda el ticket: aunque sean rebajas, sigues teniendo el mismo derecho a devolver lo que compres y reclamar si algo no está en buen estado. Ni la garantía ni el servicio postventa deben cambiar en rebajas.
  • Aunque las rebajas duran varias semanas, lo ideal es acudir al principio para poder hacerse con lo más interesante. De lo contrario, encontraremos tallas «raras» o modelos poco interesantes.
  • Cuidado con los carteles: es frecuente dar con atractivas ofertas cuya letra pequeña no lo es tanto.
  • Compra online: las tiendas físicas tienen un stock más limitado, mayor afluencia de público  y unos horarios. Comprando por internet podemos comparar con tranquilidad e incluso disfrutar de mejores ofertas.