Qué trámites son necesarios para cerrar tu negocio

Un negocio se comienza con toda la ilusión del mundo, pero a veces las cosas no salen como queremos. O quizás la realidad nos sobrepasa y descubrimos que no era lo que pensábamos. Sea como sea, si has tomado la decisión de cerrar tu pequeño negocio, estos son los pasos y trámites que tienes que seguir para hacerlo bien. Puedes hacerlo tú mismo u optar por una asesoría que lo lleve a cabo.

Es probable que ya no recuerdes los pasos que seguiste al comenzar tu proyecto, pero echar el cierre implica volver a los lugares a los que fuiste y realizar trámites similares. Primero al ayuntamiento, para darte de baja en el impuesto de actividades económicas. Después acudir a Hacienda para comunicar el cese de la actividad. Finalmente, tocará pasar por la seguridad social, donde tendrás que darte de baja en el RETA o Régimen Especial de trabajadores autónomos. El orden es importante, ya que has de haber completado los trámites anteriores para rellenar el documento  TA.0521.

Tras aclarar dónde ir y qué hacer, es importante tener claro que los plazos importan, ya que si en el lapso de tiempo entre un trámite y otro pasamos de mes, tocará pagar las tasas e impuestos correspondientes. Desde que cerramos el negocio disponemos de 6 días naturales para presentar la baja en la Seguridad Social. Si has seguido los pasos, el día 1 del mes siguiente se hará efectivo. Ojo porque si nos olvidamos de darnos de baja en la seguridad social, tendremos que seguir cotizando… y si no las abonamos, iremos acumulando una deuda que irá creciendo.

Recuerda que desde que cierras ya no puedes emitir o recibir facturas. Del mismo modo, no podrás seguir incorporando datos contables en los libros de registro ni tendrás la obligación de legalizar y depositar las cuentas anuales. Finalmente, no será necesario presentar declaraciones fiscales trimestralmente (si has concluido la que estaba en vigor cuando cerraste).

Aunque cierres tu pequeño negocio, tienes la obligación de guardar durante 6 años los libros, documentación y justificantes de tu empresa a partir del último asiento. Algo que debe cumplirse incluso si hay un fallecimiento.

Cerrar un negocio no implica dejar de pagar sus deudas: tocará responder con tu patrimonio presente y futuro si fuera necesario.

Si necesitas ampliar información sobre este o sobre cualquier otro tema, no dudes en ponerte en contacto con el servicio de asesoría de Acertius. 

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