Esta es la mayor ventaja de que tu declaración de la renta te salga a pagar

Si eres de esas personas que en cuanto se abrió el plazo para realizar la declaración de la renta del año 2016 corrió a elaborarla, probablemente Hacienda ya haya procesado la tuya y con un poco de “suerte”, hasta hayas recibido el ingreso, si es que te salía a pagar. Pero ojo, que quizás no es tan buen como podemos creer inicialmente.

A todos nos gusta recibir dinero y más cuando es inesperado, pero a pesar de la alegría inicial, la realidad es que a pesar del disgusto inicial, es preferible que tu declaración de la renta te salga a pagar y no a devolver y te explicamos el porqué.

A grandes rasgos, en la declaración de la renta que realizamos anualmente se auditan las retenciones que hemos sufrido durante el año previo a través de nuestras nóminas y otros ingresos para que sea Hacienda la que ajuste respecto a lo que correspondería haber pagado en realidad durante el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año anterior.

Por tanto, que te salga a devolver evidencia que durante el año previo se retuvo más de lo que correspondía y el Estado debe corregir esa deficiencia abonándotela. Por supuesto, a pesar del retraso respecto a nuestras nóminas e ingresos, no se recibe ningún añadido en concepto de interés y además, no podemos saber con exactitud cuándo se procederá a su devolución. Es decir, el Estado ha atesorado tu dinero y aunque te lo devolverá, no obtendrás ningún tipo de beneficio adicional porque te devuelve lo que es tuyo.

Si por el contrario el Estado nos exige que paguemos para regularizar nuestra situación fiscal se traduce en que el Estado nos ha “prestado un dinero” que no nos correspondía durante el año anterior que hemos podido gastar o invertir obteniendo intereses. Además, podemos devolver en dos pagos prefijados para que el disgusto sea menor.

Así que piénsalo, que te la declaración te salga a pagar no es tan malo después de todo.

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