Nuevos modelos 770 y 771: así es como puedes ahorrar hasta un 25% en tus recargos por deudas

A partir del próximo 1 de mayo entrará en vigor dos nuevos modelos tributarios que van a permitir ahorrar hasta un 25% en los recargos por deudas: se trata de los modelos 770 y 771. Esto es todo lo que debes saber de estos nuevos modelos tributarios.

Con los modelos 770 y 771 será posible realizar una regularización voluntaria de nuestras deudas antes de ser notificados por la Agencia Tributaria. De ser así, podremos beneficiarnos de un ahorro de hasta el 25% en esos recargos asociados a las deudas generadas a través de impuestos presentados mediante autoliquidación, es decir, aquellos relacionados con el impuesto de sociedades, el  Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), con la Renta de los no Residentes y el  Impuesto Valor Añadido (IVA).

Para qué sirven los modelos 770 y 771 y cuál es el procedimiento

¿Cómo beneficiarnos de este ahorro a través de los modelos 770 y 771? Primero es necesario que Hacienda no nos haya requerido previamente esta deuda, que el pago sea voluntario y que sean autoliquidaciones.

Así, usaremos el modelo 770 para la autoliquidacion e ingreso de intereses de demora y recargos legalmente devengados para la regularización voluntaria incluida en el artículo 252 de la Ley General Tributaria. El modelo 771 se empleará para la autoliquidación e ingreso de cuotas de conceptos impositivo y ejercicios que no estén disponibles en la Sede Electrónica.

Además, tendremos que presentar un modelo de cada para cada concepto impositivo y ejercicio o hecho imponible, así como la documentación que estimemos pertinente.

Si seguimos el procedimiento creado para los modelos 770 y 771, nos podremos ahorrar los recargos e intereses de demora, así como posibles sanciones relacionadas a la recepción de requerimientos por parte de Hacienda.

Estos modelos podrán presentarse solo a través de internet mediante la sede electrónica de la Agencia tributaria a partir del 1 de mayo. Y es que aunque con estos nuevos modelos aumente la burocracia, se trata de una medida muy interesante para autónomos y PYMES que les permitirá ser más eficientes.

Si quieres saber más, no dudes ponerte en contacto con el servicio de asesoría de Acertius. Estamos aquí para ayudarte.

 

Cómo afectara la subida del SMI a 950 euros a trabajadores y empresas

La llegada de 2020 ha traído consigo los clásicos ajustes del IPC y otras novedades como la subida de cuotas para autónomos y también la subida del salario mínimo interprofesional hasta los 950 euros. Ahora bien, ¿en qué se traduce el aumento del SMI a 950 euros para empresas y trabajadores?

Yolanda Díaz, ministra de trabajo, anunció hace unos días el aumento del SMI  de 50 euros. Así, ningún trabajador asalariado a jornada completa podrá cobrar menos de 950 euros distribuidos en 14 pagas. Esta medida trae consigo una especie de efecto dominó que, aparte de engrosar las carteras de los empleados con salarios más modestos, afecta a la administración y al tejido empresarial. Es momento de sentarnos y echar cuentas.

Para empezar, esta subida del SMI afecta a las bases mínimas de cotización del Régimen General de la Seguridad Social. Así, la base mínima de cotización subirá hasta los 1.108 euros para buena parte de las categorías profesionales. La causa se encuentra en el prorrateo del sueldo de los trabajadores en 12 pagas (sin las dos pagas extra anuales) por parte de la Seguridad Social.

Por supuesto, esta subida del salario mínimo interprofesional también repercute a las empresas cifrado en 262 euros anuales para un trabajador que cotizase por la base mínima. De esos 262 euros,  44 euros recaen en el empleado y el resto en la empresa.

De acuerdo con la encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística, los negocios más afectados son las pequeñas y medianas empresas, ya que es ahí donde se encuentran los sueldos más bajos. Este ajuste en salarios en las empresas más pequeñas tiene como consecuencia un aumento en los costes fijos derivados de la actividad de negocios con un margen de maniobra inferior. Es mejor momento que nunca para hacer introspección en la economía de nuestra empresa con el objetivo de ser más competitivos.