Cómo funciona la nueva regulación PSD2 para banca online y compras por internet

Desde el 14 de septiembre las clásicas tarjetas con códigos para completar compras online de los bancos han pasado a mejor vida. Y es que con la nueva regulación europea PSD2 sobre pagos digitales la seguridad de los usuarios mejorará, pero también hará que muchos potenciales compradores se lo piensen dos veces antes de dar el salto, dejando muchas compras en el tintero.

Así es la nueva regulación europea de pagos digitales

Al margen de suscripciones a servicios de streaming (Spotify, Netflix) o medios de transporte, el resto tendrán que pasar por el aro en aras de unas transacciones más seguras y que mejoren la competencia, por lo que a la larga, ganaremos todos.

Y es que a partir de ese día entra en vigor la PSD2. ¿Cómo cambiarán las transacciones? Hace unas semanas os adelantamos cómo afectaría a los comercios online, si bien estos días de entrada inminente hemos ido conociendo más detalles a la hora de ponerla en práctica.

Para empezar, los usuarios de servicios de banca online tendrán que identificarse por dos de las siguientes opciones para buena parte de las transacciones que realicen por internet: una contraseña, un dato personal del usuario como su teléfono móvil o un dato inherente al usuario, como su huella dactilar.

Este es uno de los principales problemas, ya que los reconocimientos de huellas o del iris no son tan comunes ni están tan avanzadas como implantarlas en las transacciones online. Una solución pasa por descartar la tercera y optar por el clásico envío de una contraseña mediante SMS.  En este caso, la adaptación será menor, si bien algunos usuarios estarán familiarizados con este procedimiento, pero conlleva necesariamente disponer de un smartphone.

Las próximas semanas van a ser claves, tanto para los bancos como proveedores de servicios como de los comercios online, que con toda seguridad verán un descenso acusado en sus transacciones. Por supuesto, los usuarios también tendrán su opinión a la larga de esta nueva directiva europea.

 

 

 

Los errores más comunes con Hacienda

Tanto si tienes una empresa como si eres autónomo, con cierta frecuencia tendrás que vértelas con Hacienda. Y es que además de la consabida declaración de la renta, será necesario realizar trámites como el pago del impuesto de sociedades, el IRPF o el impuesto del valor añadido o IVA. Todo ellos comunes y frecuentes, pero no por ello exentos de dificultad. En todo caso, equivocarse es humano. Pero como quién avisa no es traidor, procedemos a listar los errores más frecuentes con hacienda.

  •  Cuidado con la facturación: cosas como una numeración errónea o aplicar mal el IVA o que falten datos de los clientes. En caso de suceder, Hacienda puede enviar una inspección. Si detectamos un error, merece la pena emitir una nueva factura corrigiendo los fallos de la anterior.
  • Todo un clásico cuando iniciamos una actividad por cuenta propia: darse de alta en hacienda pero no en la seguridad social. Aunque se dice que si la facturación es inferior al Salario Mínimo Interprofesional se hace la vista gorda, la realidad es que es necesario darse de alta en los dos bajo pena de sufrir una sanción en caso contrario. Incluso se nos podría pedir la cuota de autónomos desde que iniciamos la actividad con intereses.
  • Ojo con el epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas. Aunque sabemos que hay tareas difícil de enmarcar, merece la pena hacer una visita a la administración que sean estos, en caso de duda, los que nos asesoren al respecto. Cada actividad posee su epígrafe y así ha de constar, ya que la tributación variará en función de lo elegido.
  • El IVA se declara de forma trimestral. Esto quiere decir que si una factura es emitida dentro de un trimestre, habremos de declarar ese IVA en dicho trimestre la cobremos o no. Recuerda que hay que declararlo antes del día 20 del mes siguiente a la finalización del trimestre. Si lo hacemos fuera del plazo establecido, el recargo puede ser de hasta el 20%