Estas son las sanciones por detectar irregularidades en el registro de jornada

Tras la entrada en vigor del Real Decreto Ley del 8 de Marzo de 2019 de la obligatoriedad del registro de jornada, son numerosos los trabajadores, empresarios y en empresas en general los que se encuentran algo confusos a la hora de saber cómo llevarla a cabo, si existen exenciones al registro horario laboral y por supuesto, cuáles son las sanciones en caso de detectar irregularidades.

Aunque el ministerio de Trabajo ha llamado a la calma asegurando que especialmente en las primeras semanas habría cierto margen y flexibilidad, entendiendo la dimensión de la aplicación, la realidad es que las empresas – especialmente las más pequeñas y las medianas, ya que en estructuras más grandes ya existía en general cierta implantación del control horario – tienen que ponerse las pilas, porque las sanciones por irregularidades son importantes a nivel económico.

Las sanciones por irregularidades en el control horario de la jornada laboral

Hemos de tener en cuenta que las multas por irregularidades en el registro de jornada recaen sobre la empresa. No obstante, se trata de sanciones económicas que pueden ser significativas en función del tamaño de la empresa y su facturación.

  • Se considerarán como infracciones leves a aquellas como no informar de las condiciones laborales o no proporcionar los informes a los empleados relativos al control horario. Esta infracción leve se sanciona con multas que van de 60 a 625 euros.
  • Si la irregularidad se detecta en los horarios o en las horas extra, bien sea por no pagarlas o por no registrarlas, se considerará una infracción grave y se multará con importes que van de 626 euros hasta 6.250 euros.
  • También se tipifican las infracciones muy graves, de las que no se ha especificado demasiado más allá de aspectos como aumentar las horas extra de forma considerable sin cambios de contrato o a nivel anual, superar el máximo legal de 80 horas o no se hayan pagado. En estos casos, la multa superaría los 180.000 euros.

A estas sanciones actuales hemos de añadirles la retroactividad a partir de la entrada en vigor. Y es que si la empresa recibe una inspección con un informe desfavorable en los próximos años, la Seguridad Social podrá reclamar las cotizaciones no realizadas.

Qué trabajadores no tienen que llevar un control horario o registro de jornada laboral

Hace un par de meses nos hacíamos eco de la novedosa y polémica nueva medida del gobierno que hacía obligatoria tener que registrar la jornada laboral y cómo se encontraban  las horas extra en España. La medida ya ha entrado en vigor y son muchos, trabajadores, pequeñas y medianas empresas, empresarios y autónomos, los que se encuentran perdidos a la hora de llevarla a cabo. ¿Quién tiene que realizar el registro horario de la jornada? ¿Hay excepciones entre los trabajadores? ¿Esta nueva medida de registro de jornada afecta también a los autónomos? 

Ante las dudas generales, el Ministerio de Trabajo ha optado por publicar una guía sobre el registro de jornada donde explica que todos los trabajadores tendrán que seguir este control horario, independientemente del grupo profesional o categoría que ocupen. Así, los autónomos también tendrán que aplicar el control horario de su jornada, independiente de la actividad que realicen. Pero hay excepciones.

Excepciones al registro horario laboral

De forma general, esta normativa establece algunas excepciones, recogidas en la guía elaborada por el gobierno. Según se especifica, el personal de alta dirección queda exento de seguir el control horario.

Respecto a los trabajadores por cuenta propia, la normativa lo deja claro: aquellos autónomos que no tengan empleados a su cargo, no tendrán que llevar a cabo el registro de jornada. En caso contrario, si eres un trabajador autónomo con empleados a tu cargo, si que será necesario llevar el registro de jornada. En el caso de los socios de las cooperativas, también quedan exentos dada su relación de colaboración, salvo remisión expresa.

Entran también en las excepciones a la normativa los trabajadores que cuenten con un régimen específico o particular, es el caso de los trabajadores a tiempo parcial, puesto que ya tienen en sus contratos el control horario integrado. También los trabajadores itinerantes, en ciertos transportes por carretera, los trabajadores de la marina mercante o los trabajadores que ejecutan servicios de interoperabilidad transfronteriza en transporte ferroviario.

 

Trabajar sin contrato de trabajo: qué consecuencias y sanciones tiene

Hace unos días os contábamos de forma clara y resumida los tipos de contratos de trabajo que podemos encontrar. Sin embargo, por increíble que parezca, todavía nos encontramos casos de personas que están trabajando sin el contrato pertinente. ¿Cuáles son las consecuencias y sanciones de trabajar sin contrato?

Para empezar, la empresa se expone a que el día menos pensado acuda un inspector de trabajo a realizar una inspección. En esos casos, una de sus tareas es comprobar si los trabajadores están dados de alta ese día, y en caso de no ser así, levanta un acta y notifica a la empresa para que realice las alegaciones pertinentes.

A partir de ese momento, lo habitual es que la empresa proceda a dar de alta al trabajador, algo que por rápido que actúe, tendrá validez al día siguiente de ejecutarse, por lo que habrá una sanción.

Sanciones económicas y pérdida de ayudas para la empresa

En estos casos, la sanción recae en el empresario. Pero si el trabajador estuviera cobrando una prestación, también sería sancionado económicamente. Las penalizaciones están recogidas en el BOE, concretamente en el Real Decreto Legislativo 5/2000.

Para la empresa, estas sanciones económicas pueden ir en una horquilla que oscila entre los 3.126 euros a los 10.000 euros , una cantidad que dependerá de la evaluación del inspector de trabajo.

Además, el empresario tendrá que asumir las cuotas impagadas a la Seguridad social durante el tiempo que el trabajador ha estado trabajando en su empresa sin contrato.

Otra consecuencia importante es que la empresa se arriesga a perder ayudas y bonificaciones a las que estuviera beneficiándose en ese momento, pero también la imposibilidad de solicitarlas desde ese momento hasta pasados 2 años.

¿Y para el trabajador?

En el caso del trabajador, como ya hemos visto más arriba, podría ser sancionado si estuviera cobrando bonificaciones, en caso contrario, toda la responsabilidad recae sobre el empleador.

Pero también hay consecuencias. En caso de accidente o enfermedad, no estaremos protegidos por la Seguridad Social. Asimismo, tampoco se está cotizando para la jubilación o las prestaciones por desempleo.

Trabajar sin contrato es una asunto muy serio y perjudicial para todas las partes implicadas.

Por qué no es buena idea hacer tú mismo la página web de tu negocio

Hoy en día tener presencia en internet es una baza fundamental para la mayoría de los negocios: Twitter, Facebook, Instagram, Google, un blog profesional… y también a través de una página web de tu empresa. Sin ir más lejos, las pymes mueven ya más de la mitad del e-commerce.

Teniendo en cuenta que además de trabajadores, también nos hemos alfabetizado digitalmente en mayor o menor medida, es habitual que seamos nosotros mismos los que nos lancemos a crear perfiles en las redes sociales. Además, si tenemos algo de tiempo, es fácil que nos aventuremos a hacer nuestra página web corporativa, después de todo, existen plataformas a priori sencillas que nos invitan a ello en unos cómodos clics y tutoriales abundantes en internet. Craso error.

Crear una página web lleva tiempo y esfuerzo, tanto es así que si no tenemos claros los conceptos ni disponemos de los conocimientos, puede convertirse en un infierno… incluso en los detalles más pequeños.  No hace falta ser informático ni saber programación, pero una página web marca la diferencia, para bien o para mal.

Hacer una página web no es fácil, sobre todo si queremos que esté bien hecha, de una imagen profesional y atractiva y cuente con las herramientas necesarias para tu negocio, además de cumplir una serie de criterios empleados por motores de búsqueda como Google, lo que permite que tu página aparezca lo más arriba posible cuando se buscan ciertas palabras clave.

Porque la página web va a ser la carta de presentación de tu empresa ante potenciales clientes e incluso puede servir para realizar ventas online. Por eso es fundamental contactar con un profesional con experiencia que sepa qué diseño nos conviene y nos ayude a posicionar en buscadores.

Por supuesto, nosotros también somos parte importante en la creación de nuestra web: explicando cuáles son los valores y puntos fuertes de nuestra empresa, aportando información relativa a procedimientos y productos, siendo claros sobre lo que queremos que aparezca, proporcionando imágenes de calidad, documentación…