¿Cuánto tiempo llevas sin irte de vacaciones desde que eres autónomo?

Una encuesta reciente de la  Asociación Nacional de Trabajadores Autónomos asegura que la mitad de autónomos no se irán de vacaciones este verano. Y lo que es peor aun: casi un 20% de ellos llevan más de 5 años sin hacerlo. Algo falla.

Obviamente hay muchas razones, pero entre todas ellas hay dos que sobresalen por encima del resto: el miedo a perder clientes, que ante un «cerrado por vacaciones» pueden buscar una alternativa y quedarse en ella y la segunda, los bajos ingresos. Después de todo, unos días sin trabajar se traducen en que no haya entrada de ingresos, sin embargo los gastos siguen siendo prácticamente los mismos. Tanto es así, que algún autónomo hasta se plantea darse de baja en verano, una solución que no es nada rentable.

Por sectores, son los autónomos de actividades profesionales, científicas y técnicas los que más vacaciones pueden permitirse. Al otro lado de la balanza, aquellos dedicados a actividades sanitarias, comerciales, financieras y la hostelería.  Por edades, son los más jóvenes las que sufren este mal de falta de desconexión, siendo aquellos entre 40 y 54 años los más proclives al descanso.

¿Cómo disfrutar de las vacaciones siendo autónomo?

No es tarea fácil, pero todo el mundo debería permitirse unos días de vacaciones. Como ya hemos comentado anteriormente, esto supone pasar unos días sin generar ingresos, lo que implica tener que tirar de ahorros. Así que es momento de echar cuentas para empezar a planear las vacaciones del año que viene. Después de todo, hacerse autónomo es mucho más que tener obligaciones: eres tu propio jefe, el que se pone sus límites y elige qué hace con su carrera.

Todo pasa por sentarse y calcular cuánto debería aumentar nuestro precio por hora o servicio para podernos permitir un par de semanas off, por supuesto sin olvidar el IRPF, el IVA y los gastos derivados de la Seguridad Social. A veces no es tanto aumentar esta tarifa unitaria sino quizás reducir gastos: alquiler, combustible, servicios, asesorías… Otra alternativa es distribuir esas horas que vamos a descansar a lo largo del año, de modo que sigamos trabajando lo mismo, pero con mayor carga de trabajo durante el resto del año para poder sacar unos días libres. Si bien, esto no siempre es posible en todos los casos.

En todo caso, si no nos podemos permitir unos días fuera, es momento de reflexionar un cambio de rumbo.

¿Merece la pena darse de baja como autónomo en verano?

A no ser que tengas un chiringuito de playa o una heladería, en general la rentabilidad de una empresa disminuye en verano. Nos sentamos a echar cuentas y un pensamiento atraviesa nuestra mente: para esto, mejor no trabajar estos meses. Después de todo, con el sistema actual tienes que pagar lo mismo factures 300 o 3.000 euros. Darse de baja como autónomo tiene algunos ventajas e inconvenientes que vamos a evaluar para que puedas tomar la decisión.

Las ventajas de darse de baja como autónomo en verano

La primera es más que obvia: no tener que pagar la cuota de autónomos religiosamente cada mes. Y ya está. Presta atención porque aunque el alivio económico que supone quizás no merezca tanto la pena

… y los inconvenientes de darse de baja como autónomo en verano

Pérdida de la tarifa plana en cualquiera de sus modalidades. Si estás disfrutando de la tarifa plana, puedes decir adiós para siempre. Cabe recordar que para optar a la tarifa plana es necesario haberse dado de alta por primera vez o no haber sido autónomo en los altos dos años. Si te das de baja en julio para volver en septiembre, no te saldrá muy rentable si contabas con la tarifa plana. Haz tú mismo las cuentas: de pasar a pagar 50 euros a 275. Por supuesto, si estás disfrutando de la tarifa plana ampliada por ser mujer menor de 35 años u hombre menor de 30, también puedes despedirte de la tarifa plana ampliada.

– Pérdida de la bonificación por pluriactividad: asimismo, si disfrutabas de la bonificación por combinar el trabajo por cuenta propia con el que hacías por cuenta ajena, dejarías de hacerlo al darte de baja por el mismo motivo: solo se ofrece cuando te das de alta por primera vez.

Si estás capitalizando el paro, podrían exigirte la devolución el caso de no llegar a los 12 meses mínimos establecidos.

– Del mismo modo, también podrías perder bonificaciones por paternidad y maternidad.

– Sin facturas. Durante el tiempo en el que estés dado de baja como autónomo, no podrás emitir ningún tipo de factura, ni aunque sea puntual.

No podrás contabilizar el IVA soportado de bienes y servicios relacionados con tu actividad durante los meses de verano.

– Cuando te des de alta en septiembre, tendrás que repetir todos esos tediosos trámites burocráticos. Que además deberás hacer dos veces: al darte de baja y al darte de baja.

Darse de baja no es tan sencillo: Hacienda y la seguridad social te requerirán no tener deudas pendientes con la administración y en algunos casos hasta deberás redactar una escritura pública explicando las razones

Cotizar por ingresos reales: ¿beneficia o perjudica a los autónomos?

Hace unos días  Magdalena Valerio, la ministra de trabajo, aseguró que » no es razonable que un autónomo con ingresos de 150 euros tenga que pagar la cuota de 300«, abriendo la puerta a que los autónomos dejasen de elegir su base de cotización a cambio de cotizar por sus ingresos reales. ¿Es un beneficio o un perjuicio para los autónomos? 

Obviamente la principal beneficiada por este cambio sería la Seguridad Social, que vería como su recaudación aumentaría más al aumentar el número de personas que se darían de alta como autónomos, y es que muchas personas que ingresan por debajo mínimo del salario mínimo profesional – o incluso por debajo de las propias cuotas de autónomo – pasarían de la economía sumergida a declarar sus ingresos. No obstante, esto sería a corto plazo, porque a medio y largo plazo la Seguridad Social también tendría que soportar un aumento de las pensiones medias de los autónomos, así como de otras obligaciones.

Como ya hemos comentado, son esas personas que hacen trabajos a tiempo parcial o cuyos ingresos no superan el SMI las que verían con buenos ojos ese cambio pero, ¿qué pasa con el resto? Según una encuesta reciente elaborada por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de la que se hace eco El Independiente, 6 de cada 10 autónomos rechazan esta medida ya que creen que tendrían que aumentar su cuota. De hecho, solo un 22% de los autónomos están a favor.

Es importante resaltar que a día de hoy, los autónomos tienen potestad para elegir su base de cotización y teniendo en cuenta que el 85% de los autónomos cotizan por la base mínima, todos aquellos que superen esa base mínima pasarían automáticamente a tener que asumir un aumento, reduciendo sus ingresos netos.

Así que queda claro: cambiar la forma en la que se elige la base de cotización no gusta a la mayoría de los autónomos, si bien este modo sigue siendo perjudicial e injusto para aquellos con los ingresos más bajos.

Una reivindicación largamente solicitada por el colectivo es el de la rebaja generalizada de la cuota de autónomos, algo que satisfacería a partes iguales tanto a los autónomos con menos ingresos como al resto, incentivando asimismo el acceso al trabajo por cuenta propia. Otra iniciativa con gran respaldo en el sector es el de la reducción del IVA.

9 trucos para sacar el máximo partido a las rebajas

Las rebajas de verano ya están aquí, un momento óptimo para comprar lo que necesitamos y ahorrar algo de dinero. Sin embargo, en muchas ocasiones nos acabamos despistando y compramos cosas que verdaderamente no nos hacían falta. Comprar por comprar es malgastar el dinero. Si no quieres equivocarte, te damos una serie de consejos para aprovechar las rebajas y sacarles el máximo partido.

  • ¿Qué necesitas? ¿Un traje? ¿Quizás un ordenador? Las rebajas se han ampliado tanto en fechas como en catálogo, encontrando ofertas que van más allá de la ropa y los complementos, llegando a incluir tecnología, hogar, ocio… Es una buena idea anotar lo que nos hace falta: esa lavadora que comienza a fallar, el móvil que cada vez tenemos que cargarlo antes. Incluso los básicos: a nadie le viene mal una camisa blanca o unos zapatos de calidad.
  • Ponte un límite: las rebajas son para ahorrar dinero, lo que significa que o bien podemos comprar lo que necesitamos a un precio menor o ir a por algo de más calidad que ahora tiene un coste asumible. Sea como sea, no te salgas del presupuesto
  • Mejor paga en metálico. El dinero en efectivo nos ayuda a ver lo que nos estamos gastando. Con la tarjeta es muy fácil olvidarse y no ser consciente
  • No vayas a comprar con prisas: si sabes lo que necesitas, es mejor ir cuando haya poca gente y tengas tiempo para mirar bien.
  • Fundamental: comprueba los precios antes y después. Algunos comercios tienen la curiosa costumbre de inflar sus precios antes de rebajarlos o de ofrecer una rebaja que en realidad no es tal. La OCU informa que por ley ambos precios deben aparecer en la etiqueta.
  • Guarda el ticket: aunque sean rebajas, sigues teniendo el mismo derecho a devolver lo que compres y reclamar si algo no está en buen estado. Ni la garantía ni el servicio postventa deben cambiar en rebajas.
  • Aunque las rebajas duran varias semanas, lo ideal es acudir al principio para poder hacerse con lo más interesante. De lo contrario, encontraremos tallas «raras» o modelos poco interesantes.
  • Cuidado con los carteles: es frecuente dar con atractivas ofertas cuya letra pequeña no lo es tanto.
  • Compra online: las tiendas físicas tienen un stock más limitado, mayor afluencia de público  y unos horarios. Comprando por internet podemos comparar con tranquilidad e incluso disfrutar de mejores ofertas.

 

¿En qué se diferencia un falso autónomo de un autónomo dependiente?

Te encuentras mirando ofertas de empleo y das con una que ofrece un contrato mercantil. Eso sí, las condiciones son similares a las de un contrato laboral. Llamas y tras el proceso de selección, te haces con el puesto tras los procedimientos pertinentes para hacerte autónomo pero, ¿eres un autónomo dependiente o un falso autónomo?

Acudiendo a la definición proporcionada por el  Estatuto de los Trabajadores Autónomos, un autónomo dependiente o TRADE es:

aquel que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75% de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales

Así que en ambos casos el cliente mayoritario es solo uno, por lo que dependemos de él. Ahora bien, ¿en qué se diferencian?

Si eres un autónomo dependiente:

  • No puedes tener trabajadores ni externalización tu actividad
  • Debe disponer de infraestructura y recursos propios para realizar la actividad
  • No puedes realizar tus servicios igual que los trabajadores por cuenta ajena del cliente
  • Recibirá una nómina variable
  • Los criterios de realización del trabajo son propios, no del cliente. Esto afecta especialmente a los horarios, si bien siempre hay que cumplir unos mínimos y unos plazos.
  • No puede constituirse como sociedad
  • No puede tener locales de servicio al público

A efectos prácticos, las principales diferencias radican en los puntos 4 y 5: es decir, que aunque parezca un autónomo, son los clientes los que dictan los requisitos y condiciones. Así que resumiendo: cuenta con las obligaciones de un autónomo pero sin su libertad y flexibilidad.

Asimismo, mientras que el autónomo dependiente es una figura jurídica legal aceptada por el Estatuto de Trabajadores, la del falso autónomo no solo no lo es, sino que es perseguida por la administración, con multas que van entre los 600 y los 6000 euros a las empresas que cometen este fraude.