Consejos para superar la depresión postvacacional

¿Acabas de volver de vacaciones y estás apático perdido ¿No tienes ganas de hacer nada, no tienes ilusión y te cuesta sacar adelante tus tareas? No lo dudes. Si sufres de desánimo, estás irritable y la ansiedad te invade aunque acabes de volver de unas vacaciones maravillosas, tienes lo que se llama depresión post vacacional. Una depresión que afecta especialmente a aquellas personas que tienen trabajo que no les motiva, o que tienen un entorno laboral desagradable o en el que no encajan. Si crees que estás sumido en una depresión de este tipo, aquí te dejamos unos cuantos consejos para superarla cuanto antes.

No vuelvas nunca a casa el día de antes de la vuelta al trabajo. Puede ser que este año llegues tarde, pero el próximo, intenta volver a casa algún día antes para ir acomodándote a la rutina poco a poco, ordenando la casa después de las vacaciones, y sobre todo, intentando adaptar los horarios veraniegos a los horarios laborales.

No dejes nada para la vuelta. Este segundo consejo, al igual que el primero, es más prevención que otra cosa. Pero sin duda, ayuda, y mucho no haber dejado marrones pendientes. Seguro que cuando vuelvas, te encuentras con trabajo acumulado de por sí, así que no dudes en dejarte todo en perfecto estado de revista antes de irte de vacaciones para garantizar una vuelta más o menos tranquila.

Planifica actividades. El final de las vacaciones no supone limitarse a vivir entre el trabajo y la casa. El trabajo solo debería suponer, al menos en teoría, un tercio del día. Así que aprovecha que todavía hace buen tiempo, y que es posible que en tu empresa o en tu oficina todavía tengáis horario laboral de verano para hacer planes al salir de trabajar. Visitar una exposición, unas cañas con unas tapas en una terraza, un paseo por el parque…

Practica deporte. Salir a correr, nadar, o jugar al tenis o al padel es una manera efectiva y rápida de descargar adredalina y mejorar tu estado de ánimo.

Comienza algún hobbie. Si lo tuyo no es el deporte, siempre puedes comenzar alguna afición que siempre has querido practicar pero que nunca lo has hecho. Tocar un instrumento, pintar… deja volar tu imaginación y atrévete con esas aficiones para las que nunca has tenido tiempo.

Ser práctico, y positivo. Para acabar, ¿De qué te sirve tener una depresión tras las vacaciones? ¿Te va a servir esa depresión para volver a a tu lugar vacacional? No, ¿verdad? Entonces sé positivo, disfruta de todo lo bueno que tiene tu vida, y no te limites a llorar por las esquinas por los madrugones, la falta de empatía con tus compañeros, o por lo bien que te lo pasaste en el Cabo de Gata o en Ibiza. Aprovecha la vida, y comienza ya a planificar tu próxima escapada.

El storytelling está cada día más de moda

Vivimos en un mundo hiperconectado, en el que los datos nos inundan constantemente. La bolsa, el número de desempleados, el porcentaje de mujeres en puestos directivos, las bajadas del euribor, cifrasmacroecómicas… Los datos nos rodean sin remedio. Y precisamente por eso, por la saturación de datos que nos rodean, y por el creciente aislamiento social pese al aumento de la conectividad y de las redes sociales, en el mundo del marketing triunfa la personalización, los sentimientos, y crear historias. Algo de lo que sabemos mucho en Acertius.

De hecho, cuando en una reunión vas a presentar un producto nuevo, está demostrado que el cliente se queda con un porcentaje mínimo de los datos que se le presentan. Al, final, lo que queda, es la historia que les cuentas. De eso trata precisamente el storytelling, el arte de contar algo, de rodear a un producto o servicio de una historia que sea capaz de llegar al consumidor. La neurociencia nos dice que cuando en una reunión o en una campaña de publicidad solo nos ofrecen datos y explicaciones objetivas, solo se activa una parte del cerebro. En cambio, cuando hay emociones de por medio, el cerebro se activa completamente.

storytelling

¿No has observado que muchas firmas en sus campañas de publicidad ya no nos venden las características del producto, sino que nos están contando una historia que pretende conectar emocionalmente con nosotros? ¿O en cuantas presentaciones has olvidado lo que te han explicado a los 20 minutos? Al final, los fríos datos quedan relegados en nuestra mente, frente al potencial de recuerdo que sí que tienen las experiencias y los sentimientos.

Al final, la gente se deja llevar en un porcentaje altísimo por los sentimientos que las firmas crean en torno a ellas. Compañías como Coca Cola, McDonald’s o IKEA lo aplican con éxito desde hace años. El Corte Inglés también lo está haciendo con su campaña para celebrar su 75 aniversario. Y al igual que lo hacen las empresas grandes, también lo están poniendo en marcha restaurantes que han surgido tras años de viaje de sus dueños, o tiendas o firmas de moda que han nacido tras una experiencia vital de sus propietarios. Historias que el marketing debe hacer llegar a los clientes para que les enganche y les hagan volver, humanizando y personalizando la comunicación para captar al futuro consumidor.