La Unión Europea lanza dos nuevas herramientas para financiar a las Pymes

En Acertius damos una importancia fundamental a las PYMES  por su activo papel en el mantenimiento del tejido económico y empresarial español. Por eso, nos alegramos enormemente de los dos nuevos instrumentos financieros creados por la Unión Europea para impulsar la financiación de las Pynes mediante los fondos estructurales y de inversión europeos, según ha informado la Comisión Europea.

La primera de estas herramientas está destinada a las Pymes de nueva creación, aportando hasta 15 millones de euros por Pyme mediante un mecanismo de inversión colectiva gestionado por un intermediario financiero y que combinará fondos públicos y privados.

El segundo de los mecanismos que permitirá financiar Pymes estará destinado a proyectos de desarrollo urbano sostenible mediante un fondo de préstamos en el que existirán aportaciones de los fondos EIE junto a un 30% de inversión privada, pudiendo acceder las Pymes hasta 20 millones de euros ¿Tienes algún proyecto empresarial que creas que puede encajar en estas nuevas herramientas de financiación?

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Convertir tu afición en tu forma de vida ¿Una buena idea?

La vida puede ser rutinaria cuando trabajas en algo que no te llena. Semana tras semana, los días se suceden sin solución de continuidad. Pero la crisis y las dificultades del mercado laboral para encontrar trabajo frenan los deseos de muchos para salir de su zona de confort y lanzarse a cambiar su vida. Y a veces, la solución está más cerca lo que pensamos.

Porque… ¿Cuánta gente que ha estudiado Derecho no ha acabado decorando casas, o cuantas personas que han estudiado medicina no han acabado en las tablas de un escenario, o abriendo una tienda. A veces, la vida, y la presión familiar, nos encauzan a estudiar o a dedicarnos a un mundo que no es el nuestro. Por suerte, siempre estamos a tiempo de dar un giro a nuestra vida, y qué mejor manera que hacerlo que convertir tu afición en algo que te proporcione ingresos y que te permita vivir de ello. Unas veces porque deciden dar el paso de forma voluntaria, y otras porque han sido despedidos de su antiguo trabajo y deciden apostar con el autoempleo partiendo como base de una afición de la que hasta ese momento solo disfrutaban en su tiempo libre.

Un buen ejemplo, son todas las personas que en este momento son amantes de las manualidades, y que en los últimos años han dedicido dar el salto y abrir tiendas, físicas o virtuales, en las que venden washi tape, scrapbooking o chal paint. O gente que le encantaban las antigüedades, o la restauración de muebles y decidieron abrir su propio negocio y ahora se dedican a comprar muebles antiguos en mercados franceses para luego venderlos en España. Muchos emprendedores que han creado start up son personas que decidieron convertir su hobbie en su empleo, a igual que muchos propietarios de casas rurales son urbanitas a los que les atraía la vida en el campo y decidieron dejarlo todo para montar su negocio en las montañas.

El tener una afición a la que dedicas mucho tiempo, y de la que además tienes amplios conocimientos, es sin duda una oportunidad de futuro que muchos deberían emplear. A fin de cuentas, trabajar en algo que te gusta y motiva te hace ser más creativo, y a la vez, ser más productivo. Y trabajar en lo que te gusta, es sin duda uno de los mayores logros que se pueden tener en esta vida. De hecho, hay miles de casos de éxito en los que este cambio ha sido para bien.

Aún así, si estás pensando en lanzarte y convertir tu hobbie en tu profesión, también tienes que saber que existen unos riesgos, y que esta aventura en princio emocionante no sale siempre bien. De entrada, tienes que ser consciente de tu grado de conocimiento del sector en el que te quieres meter de forma profesional. Puede que como aficionado, tu nivel sea más que aceptable, pero ¿esos conocimientos valdrán en el ámbito profesional?

Y además, también tienes que ser consciente de que una cosa es una afición, y otra, tener que realizar ese mismo trabajo con plazos de entrega, para clientes que puede que no valoren del todo tu trabajo, o que te piden que hagas el trabajo de una forma que tú jamás hubieras querrido hacerlo. Y también están los casos en los que los emprendedores han llegado a aborrecer el que era su antiguo hobbie, y los que tienen que buscarse otra afición porque lo que antes les servía como vía de escape, en esta nueva etapa de su vida les estresa. Al final, se trata de equilibrar la balanza, estudiar pros y contras, y decidirte a dar el paso.

7 tips para elegir el nombre de tu empresa

La elección del nombre de la empresa es una decisión fundamental, ya que parte del éxito de la misma puede que dependa del gancho del nombre comercial, ya que será nuestra primera tarjeta de presentación. Por eso, y tras darte la semana pasada 5 consejos para calcular los costes iniciales de poner en marcha tu negocio, hoy vamos a darte unos tips para elegir el nombre de tu empresa.

1. Antes de dar el primer paso, detente a pensar qué tipo de productos va a vender tu empresa, a quién quieres dirigirte, su filosofía y lo que quieres transmitir.

2. Elige un nombre que suene bien, y que sea fácil de recordar por tus futuros clientes.

3. Comprueba que el nombre está disponible en el Registro de Patentes y Marcas y en internet.

4. Cuidado con los nombres demasiado largos. Puede que tus clientes se olviden del nombre total, o que incluso le cambien el nombre o lo abrevien como ellos quieran, distorsionando así tanto la marca como el mensaje que quieres transmitir.

5. Evita nombres difíciles de pronunciar, o complicados de escribir. Tenemos que facilitar en todo lo posible que el cliente se acuerde y pueda leerlo o escribirlo sin problemas.

6. No copies a la competencia. Lo más probable si decides bautizar a tu empresa con un nombre similar al de una empresa de la competencia, es que la otra empresa acabe demandándote. Y si no lo hace, puedes provocar confusión entre los clientes. Así que apuesta por tu propia línea de negocio, y crea un nombre propio.

7. Intenta no meter el nombre de tu ciudad o pueblo en el nombre. Salvo en casos de ciudades como Nueva York, París, o Milán, ciudades que aportan prestigio y que tienen una amplia proyección, en la mayor parte de los casos el poner un nombre territorial puede suponer cerrarte puertas si en un futuro decides dar el salto a otro lugar.

¿Vas a abrir tu propia empresa? 5 consejos para calcular los costes iniciales

Al poner en marcha una empresa son muchos los aspectos que hay que tener en cuenta. Desde contar decidir el nombre con el que vas a operar, hasta contar con una asesoría para que te lleve todos los aspectos fiscales y mercantiles de tu nuevo proyecto. Entre todos asuntos que tendrás que decidir y prever en esos primeros momentos en los que el proyecto comienza a tomar forma es calcular los costes iniciales. De hecho, de estos cálculos puede que dependa en gran medida la supervivencia de tu empresa. Si estás en este momento en ese trance, aquí tienes 5 consejos para que sepas a qué atenerte en el cálculo de los costes iniciales.

1. Redacta un plan de empresa ajustado. Este es el primer paso. El plan de empresa debe recoger tus ideas, proyectos, y por supuesto, el plan financiero y de inversión. Piensa de dónde vas a sacar el dinero para invertir, y por supuesto, dónde, cómo y cuando vas a invertirlo para evitar pillarte los dedos y que tengas más gastos que ingresos. En ese plan, deja también una partida destinada a ser un colchón del que tirar ante gastos imprevistos.

2. Calcula los gastos fijos. Toda empresa, por pequeña que sea, tiene unos gastos fijos. Autónomos, seguridad social, empleados, luz, agua, alquileres, gasolina, seguros,  IVA… Calcula los gastos que tendrás fijos para poder desarrollar tu actividad. Y de paso, calcula también tus previsiones de ventas para ver si con estos cálculos puedes pagar mes a mes los pagos fijos.

Cómo calcular los gastos iniciales de una empresa

3. Reduce al máximo los costes fijos. Puede que en tu plan de empresa hayas destinado una partida para la sede de la empresa. Pero, ¿realmente tienes necesidad de tener un local o un despacho? Evidentemente, si piensas abrir un bar, sí que es necesario un local en el que desarrollar tu actividad. Pero si tienes una profesión liberal, ¿Te hace falta realmente tener una oficina? Quizás durante los primeros meses puedas trabajar desde casa, alquilar un despacho en un centro empresarial o instalarte en un centro de coworking desde el que desarrollar tu actividad. Reduce también al máximo la compra de material de oficina, o de cualquier compra que pueda suponerte un gasto importante y que no sea imprescindible para llevar a cabo tu actividad profesional.

4. Cuidado con los gastos financieros. Como bien sabrás, pedir un préstamo al banco no sale gratis. Pero muchos emprendedores no contemplan los gastos ni comisiones que deben pagar a la entidad bancaria a la hora de financiar su negocio.

5. Gastos de tramitación y puesta en marcha. Poner en marcha una empresa también tiene sus gastos. Inversión inicial dependiendo del tipo de empresa,  notarios, gestoría, registro de marca,