Tomarse en serio el programa de Compliance te evitará quebraderos de cabeza. 10 razones para que no lo dudes

mark-516278_1280Desde 2010 las personas jurídicas pueden ser Responsables penalmente por los delitos cometidos, en su nombre y en su beneficio por sus representantes y administradores de hecho o de derecho, así como por los delitos cometidos por sus empleados cuando hayan podido realizar los hechos por no haberse ejercido sobre ellos el debido control atendidas las concretas circunstancias del caso, pudiéndosele imponer penas que van desde multas, disolución de la empresa, suspensión de su actividad, clausura de sus locales, entre otras.

Muchos empresarios dudan de la implementación de estos programas, no le ven beneficio alguno porque nunca han visto en su horizonte un juzgado y menos en vìa penal, por eso aquí le damos 10 motivos para cambiar de opinión y tomarse en serio el programa de Compliance.

  • Desde el 1 de julio del 2015 es OBLIGATORIO, no existe excusa, incluso el Código Penal impone penas por omitir la adopción de las medidas de control para aquellos empresarios que no lo hubieran adoptado, con penas de prisión.
  • Permite conocer sus RIESGOS por lo que puede afrontar una estrategia empresarial con los controles necesarios que minimicen los costes derivados y por tanto derivan en un AHORRO DE COSTES que con la mejora continua del proceso tiene su proyección a futuro.
  • Mejora la COMUNICACIÓN transversal de la empresa y facilita con ello el conocimiento real y ético en el desarrollo del negocio.
  • Mejora la TOMA DE DECISIONES ya que permite conocer el escenario existente adoptándose las medidas preventivas necesarias que eviten los coste de una decisión errónea por razón de cumplimiento.
  • Mejora la IMAGEN de la Empresa, ya que se proyecta frente a proveedores y clientes el control efectivo de la misma.
  • Contribuye a la Responsabilidad Social Corporativa de la empresa, al aparecer públicamente como una empresa éticamente comprometida con el cumplimiento de las normas y con la sociedad en la que se desarrolla
  • Facilita la CAPTACION de clientes ya que dota a los mismos de seguridad jurídica en sus operaciones transaccionales dentro de las reglas de juego ético mundialmente aceptadas.
  • Facilita el DESARROLLO EMPRESARIAL ya que facilita la apertura a nuevos mercados internacionales en los que se exigen la adopción de programas de cumplimiento.
  • Evita la pena de banquillo, y el coste reputacional que la exposición pública a un proceso penal y que puede comprometer a la empresa interrupciones o pérdidas en las operaciones comerciales en curso o futuras, o paralización productiva de la misma.
  • Supone la exoneración o atenuación de la pena a la que la empresa puede verse abocada de no haberse adoptado el programa, pudiendo comprometer el futuro y proyecto empresarial, incrementada por los costes de representación procesal y letrada, peritos y marketing necesarios para lavar la imagen reputacional.

KPMG, a través del documento El coste del Compliance (2013), afirma que «la industria está invirtiendo fuertemente en Compliance, alcanzando en promedio un 7% de sus costos operacionales totales para hacer frente a las necesidades en tecnología, empleados o estrategia».

María Hernández

Abogada de Acertius

Las cualidades de las personas tóxicas en una empresa

Lo primero que os quiero hacer reflexionar es en el mismo título…sí, lo he dicho bien: “Cualidades”… como me gusta pensar en positivo, dichos aspectos poco agraciados en este tipo de perfiles, es mejor calificarlos de esta forma en sintonía sarcástica.

La experiencia vivida en muchas empresas, el análisis de conductas, los intereses ocultos de los que se habla pero no se perciben, etc. hacen que exista un caldo de cultivo muy propicio para que este tipo de personas acaben teniendo su hueco en este tipo de organizaciones. Aunque vaya por delante que siempre, o prácticamente siempre, el propio sistema los echa del tablero de juego.

Así bien, entre las principales cualidades que podemos destacar están las siguientes:

1.- Capaces de mostrar lo que realmente no son.

2.- Sufren envidia de algunos mandos con responsabilidad.

3.- Muchas veces sólo son apoyados por la Dirección General u órgano de administración.

suit-673697_1280

 

4.- En ocasiones desarrollan funciones que otros perfiles en la empresa ya debieran realizar y, probablemente, mejor que él.

5.- Por mantener esta situación, serían capaces de engañar a sus propios amigos o incluso familiares.

6.- Son unos especialistas de la mentira permanente.

7.- Diseñas su “propia estrategia” de posicionamiento dentro de la organización… pero suelen ser “cazados” rápidamente.

toxic

8.- Son hipersensibles, e intentarán echar del sistema o de la propia empresa a aquellas personas que no sean de su cuerda.

9.- Se cierran puertas con su actitud… y es por ello que intentan agarrarse a un clavo ardiendo. 

10.- Van dejando muertos por el camino… es su seña de identidad.

Si después de leer esto, eres tú, esconde bien este artículo… no te interesa que lo lean muchas personas 😉

y recuerda que tarde o temprano, todo río vuelve a su cauce…

Alfonso López. Profesor Titular de la Universidad de Zaragoza Contabilidad y Finanzas, director delMeBA (Master en Administración electrónica de Negocios), miembro de la Comisión de Economía Digital del RASI-Economistas. Experto en estrategia corporativa y referente mundial en (BSC Balanced Scorecard) Cuadro de Mando Integral.

Más información, en Cuadro de Mando

Entrevista en El Periódico de Aragón a Pilar Hernández Blasco y Celia Gil Lagunas, abogadas del Acertius.

El Periódico de Aragón publicó en la edición del pasado domingo una interesante entrevista a Pilar Hernández Blasco y Celia Gil Lagunas, abogadas del Acertius, en la que advierten de las nuevas responsabilidad que han adquirido las empresas con la entrada en vigor del nuevo Cógido Penal, exponiendo las ventajas que puede suponer para el buen funcionamiento de las empresas la puesta en marcha de un programa de Compliance, en la que Acertius es pionera en Aragón.

Entrevista realizada por L.M. Gabás.

-Con el nuevo Código Penal se habla de que las empresas tienen responsabilidad penal. ¿Qué significa eso?

–En el 2010 ya se preveía la imputación de las empresas, pero ahora se profundiza en ello y se fijan los criterios de exoneración y atenuación de la responsabilidad penal a la que cualquier sociedad sea pequeña, mediana o grande se enfrenta y la lleva a sentarse en un banquillo si no persigue la comisión de delitos de sus trabajadores y saca beneficio de dicho comportamiento.

— ¿Y qué tiene que hacer a partir de ahora una empresa?

–Un Programa de Compliance, un Plan de Prevención de Riesgos Penales para prevenir delitos y luchar contra la corrupción en la empresa, y cuya actuación se encuadre dentro del código ético. De esta forma, su responsabilidad penal puede verse exonerada o aminorada en el caso de que se abra un proceso penal. Es un traje a medida, pormenorizadamente porque no todas las empresas son iguales, sino que cada una puede cometer un tipo delictivo diferente porque sus riesgos son distintos. Por poner un ejemplo, una empresa de construcción puede ser imputada por un delito contra el medio ambiente en la gestión residuos y una de comunicación por revelación de secretos. Todo ello se articula a través del compliance officer.

–¿Y qué es esa figura?

–Un trabajador de la empresa al que el órgano de administración le confía poderes autónomos de control del cumplimiento normativo.

–Suena como a una especie de chivato.

–Es algo más. Es una persona designada para controlar el día a día de una empresa, incluidos sus compañeros, pero en caso de mirar para otro lado las consecuencias serían negativas para la empresa, puesto que asumiría él, la empresa y los administradores una responsabilidad que va más allá de una indemnización. Es penal con lo que ello conlleva.

–¿No hay anonimato?

–Se ha de establecer un «canal de denuncias» por las que cualquier trabajador puede dar información de otro compañero al responsable de velar por el código ético, al denominado chief officer al que se protege. El Estado lo que busca es que se cumplan las normas, pero él no puede llegar a todo. Por ello ha creado una especie de «mini Estado» que son las empresas. El poder legislativo se desempeñaría a partir del código ético elaborado desde el órgano de administración; el poder judicial se llevaría a partir de la adopción de medidas de control y reacción por el officer cuando un empleado cometiera un delito, y el poder ejecutivo sería el que clasifica las sanciones de los responsables de la actuación ilícita, debiendo recurrir incluso a la denuncia judicial.

–¿Qué puede sufrir una empresa en esos casos?

–Un representante de la misma compartiría banquillo, no se libraría de él. Y, en el caso de ser condenada, se le impondrían penas que van desde una multa, la intervención judicial y la disolución de la empresa.

–¿Cree que a partir de ahora puede haber una lluvia de imputaciones?

–Las reglas del juego han cambiado y es lo más seguro. Las empresas que no hayan adoptado los programas para la prevención de delitos tendrán un serio problema, más que nada de cara a que se les aplique algún tipo de atenuante. Porque está claro que el delito, en ese caso por parte del trabajador de turno, ya se habría cometido y, por omisión del programa, la condena personal será casi segura además de la de la empresa.

–¿Esta novedad puede hacer cambiar las reglas del juego entre empresas y trabajadores?

–Incumplir dicho código ético puede significar, en realidad, un despido procedente del trabajador. Es algo que se venía aplicando en grandes multinacionales como las del sector farmacéutico en las que cualquier empleado firma en su kit de bienvenida un código por el que se compromete a una serie de cuestiones que si vulnera pierde cualquier derecho. El código ético forma parte del contrato y los trabajadores deben estar formados debidamente para conocer cuales son sus obligaciones en este sentido.

–¿Esta figura proviene de algún país?

–En Estados Unidos y Alemania es un práctica habitual. De hecho, muchas veces para hacer negocio con sus empresas consideran que es obligatorio dicho código ético. Aunque es algo farragoso por lo nuevo para nuestro mercado económico y jurídico, en realidad es un avance en Responsabilidad Social Corporativa (RSC) e imagen reputacional.

–Teniendo en cuenta una situación de crisis como la actual, ¿esto no resultará muy caro para las empresas?

–Depende siempre del tipo de empresa, el sector en el que se enmarque y los riesgos asumidos. A mayores riesgos más protección debe asumir y en función de su tamaño y caracteristicas. Es un traje a medida. No son formularios, ni corta y pega, porque entonces no seria eficaz. No servirá para su fin y el juez no lo considerará como un eximente o atenuante que quiera asumir. La empresa decide su apetito de riesgo y las consecuencias de su estrategia.

Foto: ÁNGEL DE CASTRO

Los autónomos españoles pagan mucho y reciben poco

Si eres autónomo, o tienes algún conocido que sea autónomo, sabrás que ser autónomo en España tiene unos elevados costes, escasos derechos, y además, jornadas maratorianas sin horarios para poder sacar el suelo mínimo para sacar los gastos con los que vivir y afrontar los impuestos que hay que pagar. Por si no teníamos clara la situación de nuestros autónomos, la revista Forbes publicó hace poco un reportaje en el que comparaba la situación de los trabajadores autónomos en distintos países de todo el mundo, y realmente, las comparaciones son odiosas.

De hecho, según se desprende de este informe, los autónomos españoles son los que más impuestos pagan de toda Europa, a la par que son los que menos derechos sociales tienen. Así de claro… Por poner unos ejemplos, en Holanda los autónomos pagan dependiendo del nivel de ingresos, mientras que deben pagar unos 100 euros para un seguro privado, y la primera declaración del IRPF hay que realizarlo a los cinco años del comienzo de la actividad.

man-736846_640

 

En el Reino Unido, paraíso donde los haya para hacer negocios, los autónomos también pagan en función de sus ingresos, y si sus ganancias no superan las 7.775 libras al año, deben pagar 2,7 libras a la semana a la Seguridad Social británica. Si facturan entre 7.775 y 41.450 libras, los autónomos británicos pagan el 9% de sus ingresos, y cuando tienen ingresos superiores a las 79.000 libras anuales, deben pagar el IVA de forma anual.

En Alemania, en la locomotora europea, los autónomos deben pagar una cuota de 300 euros al mes, aunque si no facturan al menos 1.700 euros al mes no deben afrontar este pago. En Portugal, nuestro vecino del este, los autónomos no pagan ni cotizaciones sociales ni IVA, debiendo pagar una vez al año el 24,5% de sus ingresos anuales.

En Francia, los trabajadores autónomos tienen que pagar un impuesto dependiendo de lo que ganen, y además tienen los mismos derechos que un trabajador por cuenta ajena. Y para acabar con la situación de los autónomos en los países de nuestro entorno, en Italia, los autónomos deben pagar al Estado el 20% de sus ganancias. Viendo estos datos, sobran las palabras sobre la situación de los trabajadores autónomos en nuestro país, ¿verdad?

En Opinión Profesional: Pros y contras de ser autónomos